Curso Básico de RSE (1)¿Qué es ResponsabilidadSocial Empresarial?

por Jorge Emilio Sierra Montoya (*)

Gracias a la invitación del fundador y director de la agencia informativa Orbe
Datos, Claudio Ochoa, inicio hoy, con entregas semanales, el Curso Básico de
Responsabilidad Social Empresarial, tomado de mi libro “De la responsabilidad social empresarial y universitaria a la sostenibilidad», publicado en Amazon
.

Nociones generales:


Como lo dice su nombre, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) alude a la
responsabilidad de la empresa con la sociedad y, de manera particular, con los
grupos sociales, especialmente aquellos en los que tiene más interés: empleados,
consumidores o clientes, proveedores, acreedores, otras empresas, el gobierno, la
comunidad…, los cuales son conocidos como grupos de Interés o “stakeholders”,
expresión acogida en todo el mundo.


De hecho, la Responsabilidad Social (RS) no es sólo de la empresa sino de las
diversas organizaciones sociales, incluyendo la familia, el Estado y la Universidad
(aquí se habla, con razón, de Responsabilidad Social Universitaria (RSU).


De igual forma, los mencionados grupos tienen su propia RS, tanto con la
institución respectiva como con sus respectivos grupos de interés, habiendo así
una corresponsabilidad o doble vía en materia social, otro principio básico de la
RSE.


En síntesis, la RSE se entiende hoy como la responsabilidad de la empresa con
sus “stakeholders”, no ya -a diferencia de lo que antes sucedía- con sus
accionistas o propietarios en forma exclusiva.

Portada de la obra de Jorge Emilio Sierra, publicada por Amazon


Ciudadanía corporativa:


La RSE, además, es sinónimo de Ciudadanía Corporativa, es decir que la
empresa, una persona jurídica integrada por personas naturales, debe ser también
un buen ciudadano, cumpliendo así con sus deberes, tanto con los mandatos legales como con las normas éticas, naturalmente en relación con sus grupos de
interés.


En la práctica, esto implica el deber de la empresa a contribuir en la solución de
nuestros mayores problemas sociales (pobreza, violencia, desempleo, etc.), lo que
antes se consideraba responsabilidad exclusiva del Gobierno o el Estado.


La nueva empresa:


Asistimos, pues, al nacimiento de una nueva empresa, orientada a generar
beneficios para los grupos de interés, no sólo para los accionistas, beneficios que
tampoco son sólo económicos sino también sociales, entre los que destacan los
de carácter ambiental.


¿Y qué no es RSE?:


La concepción moderna de la Responsabilidad Social Empresarial va más allá no
solo de la caridad o la filantropía sino del simple cumplimiento de la actividad
empresarial (producir bienes y servicios para la comunidad, generar empleo y
pagar salarios, por ejemplo) y de la ley o las normas jurídicas (como pagar
impuestos y no incurrir en prácticas corruptas), lejos de ser una simple moda o
quedarse en el marketing o la propaganda en busca de los correspondientes
beneficios económicos. Veamos por qué.


¿Por qué no es filantropía?:


En cuanto a la filantropía, ejercida a través de donaciones que salen por lo general
de las utilidades de las compañías para atender a las necesidades de gentes muy
pobres que abundan en numerosos países (verbigracia, en salud, vivienda y
educación), es el origen en gran medida de la nueva RSE, siendo aún ahora
plausible y hasta inevitable en circunstancias extremas de pobreza, donde
recursos como los subsidios oficiales son indispensables.

La filantropía, sin embargo, no es RSE en sentido estricto. De una parte, porque
en su mayoría es de carácter personal, no institucional o de la empresa en su
conjunto, como es el caso concreto de los filántropos, y, de otra parte, porque
carece del debido impacto social que reclama la RSE, la cual, a diferencia de la
filantropía, le genera valor a la empresa, siendo así una auténtica inversión social,
cuyo alto retorno tendremos luego la oportunidad de comentar.

¿Por qué no es una moda?:

Pero, la RSE tampoco es una moda, si bien algunos críticos la tildan como tal a la
luz del amplio despliegue que recibe en los medios informativos, la cascada de
foros y seminarios que la analizan por doquier, y el lugar común en que se ha
convertido al interior de muchas empresas, cuando no por los especialistas en la
materia, cuyo número es cada día mayor.


No es una moda o, mejor dicho, no debe serlo. Se trata de un cambio estructural
en las empresas, incluso para ser competitivas, en el cual tienen que participar,
tras una radical transformación cultural, el sector privado y el sector público, las
distintas organizaciones sociales (las universidades, en primer término) y la
sociedad toda, todas las personas, para que unos y otros sean -¡seamos!-
socialmente responsables.

Más allá de la ley – Ética:


La RSE, por último, no es apenas cumplir la ley (si bien obviamente hay que
cumplirla) y, por ende, va más allá de ella, de las normas legales, para remontarse
al plano ético, de conciencia sobre los principios que acabamos de mencionar, los
cuales deben llevarse a la práctica.


Dichos criterios éticos exigen, de igual manera, que la RSE no sea simple
apariencia o fachada, propaganda que a veces resulta más costosa que la
financiación de los proyectos financiados allí por razones comerciales, de
marketing, ni sirva sólo para resolver problemas internos como los de carácter
laboral, bastante comunes en las empresas.


Una estrategia corporativa:

En realidad, la RSE es una estrategia corporativa que responde al Plan
Estratégico del que sin duda representa uno de sus principales pilares; es, como
tanto se dice entre los expertos, el nuevo paradigma de la gestión empresarial, en
especial sobre la gestión de riesgos, y constituye para todas las empresas, tanto
grandes como pequeñas, la frontera de su excelencia, de modo similar a lo que ha
sido el tema de la calidad, con las certificaciones del caso, durante las últimas
décadas.


Próxima entrega: Causas y objetivos de la RSE.


(*) Exdirector del periódico “La República”